El fragmento de Dios que mora en nosotros nos permite discernir y armonizar con las diversas influencias espirituales que nos rodean. [1]
En los aspectos prácticos de la vida diaria, somos guiados por personalidades espirituales que se originan en la Tercera Fuente y Centro, que cooperan con las agencias del Actor Conjunto. [2]
La conspiración de las fuerzas espirituales trabaja para liberarnos de la esclavitud de la materia y reconciliar nuestra naturaleza dual de tendencias animales y dotación espiritual. [3] Para el hombre mortal, tomar conciencia de las influencias espirituales de entidades como los Ajustadores del Paraíso es una tarea desafiante. [4]
La asociación espiritual grupal mejora la dotación personal y aumenta todas las fases del potencial personal de manera profunda, permitiendo a las criaturas morales cuadriplicar sus posibilidades de logro. [5]
En Havona, el intenso e ineludible impulso hacia Dios atrae todos los valores y personalidades espirituales hacia la morada de los Dioses, guiados por la gravedad espiritual universal del Hijo Eterno. [6]
Los Portadores de Vida conspiraron para guiar a Andon y Fonta hacia el norte, asegurando su escape de una posible degradación biológica y preservando su elección inteligente. [7]
La triple dotación del hombre: el Ajustador, el Espíritu de la Verdad y el Espíritu Santo, garantiza que el Espíritu se vuelva unificado en la Trinidad en la realización final. [8]
Las líneas directas de fuerza espiritual conectan a los urantianos con las Deidades, incluidos los Ajustadores del Pensamiento con el Padre Universal, el impulso de gravedad espiritual del Hijo Eterno y la presencia del Creador Conjunto. [9]
Todas las influencias espirituales operan como una sola, convirtiéndose en el ministerio del Supremo, guiando y elevando a la humanidad hacia el destino divino. [10] Sobre la relación con el libre albedrío, ver el enlace abajo. Las transacciones del mundo espiritual son reales y armonizan con las leyes inmutables de los dominios universales. [11]
Las influencias espirituales guían las transiciones graduales y recíprocas de la cooperación espiritual, llevando a los individuos a niveles superiores de desarrollo a través del ministerio del mundo espiritual. [12]
Se enumeran las innumerables influencias espirituales que conectan a la humanidad con las Deidades divinas y la guían hacia la perfección suprema. [13]