Los semitas, entre los pueblos más mezclados de Urantia, se unieron con los babilonios y los caldeos en el este, mientras que los fenicios ocuparon la costa occidental de Palestina. [1]
Los conceptos de deidad entre los primeros semitas incluían un panteón de espíritus antes de evolucionar hacia el monoteísmo con Yahvé como el Dios supremo. [2]
La adoración de los árboles por los primeros semitas reflejaba una creencia variada en los espíritus que residían dentro de ellos, que variaba desde la bondad hasta la crueldad entre las diferentes tribus y razas. [3]
La raza semítica, que incluía a los babilonios, judíos, fenicios, cartagineses y cananeos, ocupaba una posición estratégica para el comercio y los gentiles aceptaron con entusiasmo el evangelio. [4]
Los sumerios fueron absorbidos en las filas de los semitas del norte después de sufrir reveses a manos de los sumerios y los guitas alrededor del 2500 a.C. [5] Los semitas creían que el alma residía en la grasa corporal, y prohibían el consumo de grasa animal como forma de preservarla. [6]
Los semitas, que estaban bien organizados y entre ellos los caldeos y los fenicios, se unieron a los babilonios después de invadir la media luna fértil. [7]