El zoroastrismo tuvo una influencia significativa en el cristianismo a través de sus interacciones con el mitraísmo, dando forma a los elementos teológicos y filosóficos de las enseñanzas cristianas. [1] El zoroastrismo se opuso militantemente al mitraísmo, que más tarde influyó en el cristianismo a través del culto mitraico. [2] La religión de Zoroastro, influenciada por los misioneros de Melquisedek, contenía la mayoría de las enseñanzas de Salem aparte del judaísmo. [3]
El zoroastrismo es una religión de acción, basada en el trabajo más que en oraciones y rituales, centrada en un dios de suprema sabiduría y civilización, que lucha contra el mal y la inacción. [4]
Los zoroastrianos practicaban una religión de moral, mientras que los hindúes se centraban en la metafísica y los confucianistas enfatizaban la ética, pero Jesús ejemplificó una religión de servicio que unifica lo bueno, lo bello y lo verdadero en toda experiencia humana. [5]
Los rimmonitas abrazaron las creencias del dios babilónico Ramman, lo que llevó a Jesús y a los veinticuatro a aclarar las diferencias entre las enseñanzas más antiguas y el nuevo evangelio del reino. [6] El zoroastrismo, difundido por la espada, simbolizaba el Espíritu puro y sabio a través del fuego, a pesar de las enseñanzas originales de Zoroastro. [7]
De los registros de esta religión, el resumen del zoroastrismo que hace Ganid incluye enseñanzas sobre el Dios Único, omnisciente, bueno y glorioso, así como sobre la importancia de vivir en consonancia con la verdad y buscar la unión con la rectitud. [8]
Véase también: LU 92:6.8.